En su video sobre cómo gestionar múltiples intereses, Aria Sola Pastor me ayudó a salir de mi estancamiento creativo con los siguientes conceptos y estrategias.
Primero, me hizo interiorizar la importancia y la manera de priorizar mis intereses.
No todos los intereses son iguales, y cada uno me impacta de manera diferente. Por eso, lo mejor es sentarse a anotar todos esos intereses que tenemos, ya que, a veces, no es sino hasta que los identificamos que nos damos cuenta de qué es exactamente lo que queremos.
Una vez definidos, es hora de ponerlos en orden: ¿cuáles me van a beneficiar en los múltiples pilares de mi vida?, ¿cuáles son hobbies?, y ¿cuáles, aunque no tienen cabida ahora mismo, me gustaría explorar en el futuro?
Con esto terminado, pasamos al segundo aprendizaje: “Sé estratégicamente constante.”
Para sobresalir en cualquier área y apuntar a la maestría, el camino más efectivo es aprender a aprender. Identifica ese 20% de conocimientos o habilidades que generarán el 80% de los resultados que buscas.
No es suficiente comenzar a aprender de cualquier manera; es crucial investigar los principios que rigen ese interés que elegimos explorar (first principles thinking). En mi caso, esto significa leer al menos un libro sobre el tema, analizar entre 3 y 5 videos de autores diferentes, leer 5 artículos variados, investigar con ChatGPT y contrastar toda la información para determinar el mejor camino para empezar.
Ahora viene lo más “difícil”: hacer las cosas. Pero incluso para eso hay un método más estratégico que otro, lo que me lleva al tercer aprendizaje: “La constancia siempre gana a la intensidad.”
Es normal que, al tener las cosas tan claras, sintamos la necesidad de empezar de inmediato y dedicarle toda una jornada a avanzar en el interés elegido. Sin embargo, eso es como si nuestro interés fuera correr una maratón y lo primero que hiciéramos fuera intentar correr los 42 kilómetros de una sola vez. Lo único que lograríamos sería destruirnos y pensar: “Esto no es para mí”.
Por eso, lo mejor es tener un plan fundamentado en la constancia: dedicar entre 20 minutos y 1 hora al aprendizaje y la práctica todos los días, en lugar de 8 horas un solo día cada dos o tres semanas.
La intensidad no compensa la falta de constancia, mientras que la constancia se aprovecha del efecto del interés compuesto para superar un crecimiento lineal y entregarnos uno exponencial.
Si te interesa saber más, aquí te dejo el video de Adria.